¿Cómo debe sentirse una persona consigo misma para decidir cambiar su imagen ingresando en quirófano?¿Acaso no existe algún tipo de presión social para llevar a cabo esta acción?¿Juega la personalidad del sujeto algún papel en esta coyuntura?. A día de hoy, las operaciones de cirugía estética conforman un negocio que mueve miles de millones al año, pero recordemos que nada sucede por casualidad. Primero se instauró la conciencia de imagen, después se cultivó el rechazo social hacia los menos "agraciados" y por último se nos ofrece la posibilidad de modificarnos a nuestro antojo. Así es como se crea un mercado de la nada; y poco a poco contemplamos como la cirugía estética amplía sus segmentos de público. ¿A nadie le incomoda esta trata del cuerpo?,incluso ya es visto socialmente como un gesto de superación por parte de quien decide moldear su cuerpo (normalmente gente acomplejada).
He llegado a escuchar que las personas feas que no quieren operarse es porque tienen un problema. Yo creo que el problema lo hemos creado todos haciendo caso a cuatro trepas con ganas de hacer dinero que un día decidieron explotar el cuerpo humano. Gracias a nosotros ellos se hacen ricos al mismo tiempo que mujeres locas y obsesionadas mueren en quirófanos. Paremos esto, por favor.
lunes, 20 de abril de 2009
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