viernes, 6 de marzo de 2009

Aplausos

Hoy en día, los aplausos están más baratos que nunca. En los platós de televisión de los programas más sensacionalistas se acompaña cualquier intervención de los personajes públicos con un aplauso u ovación. Por extensión, este fenómeno se ha llevado a otros ámbitos, por ejemplo a las escuelas. En ellas se imita el comportamiento ofrecido en estos programas televisivos, y del mismo modo son ovacionados insultos a los profesores o disputas dialectales de los más rabaleras. Así pues, en ocasiones también son merecedores de aplauso pseudorazonamientos en público, que en comparación con lo anterior, son los más justificables. Obviamente, el nivel intelectual y de elocuencia con respecto a tiempos pasados a variado, lo que da pie a cuestionarse lo siguiente: ¿el nivel de exigencia de un aplauso ha bajado debido a un descenso en cuanto a cultura, o se debe a una nueva comprensión del entorno y una adaptación de tiempos pasados al nuevo mererimiento de aplauso?

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