miércoles, 11 de marzo de 2009
Café
Que bien sienta tomar café con los amigos mientras se comentan historietas y batallas nocturnas. Tomar un café al sol, en una terraza después de comer, o en una casa. También puedes disfrutar del café a solas, de manera íntima, con el diario entre tus dedos. Un libro tampoco es mala opción para acompañar al café, o escuchar buena música mientras lo saboreas...eso es maravilloso. Degustar el aroma y sentir su sabor mientras la brisa te acaricia la cara no tiene precio. Son momentos inexplicables en los que se encuentra una pausa, un momento de sosiego que sin duda es necesario a lo largo del día. El café en sí altera, pero el momento del café es relajación, y en ocasiones, reflexión. Una conversación íntima requiere de un café, al igual que una conversación profunda. El café está presente en nuestras vidas, y nosotros dotamos de vida al café. En esa simbiosis, la vida argumenta su significado y su belleza.
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